A principios de la década de los 90 una guerra terrible se dio cita en la zona de los Balcanes.
Sarajevo, capital de la Bosnia musulmana, que recientemente había conseguido su independencia, fue sitiada durante tres años por los serbobosnios; todo esto ante la pasividad, la indiferencia y por lo tanto, la complicidad de la comunidad internacional.
Las imágenes que se desprendieron de aquel acto salvaje dieron la vuelta al mundo y conmovieron a millones de personas, incrédulas ante la carnicería que se estaba desarrollando en el centro de la "civilizada y democrática" Europa.
Bajo este contexto se llevó a cabo la convocatoria de un concurso de belleza, que debería designar por primera vez a una Miss Sarajevo.
Las chicas que participaron en el concurso mostraban en su físico las evidencias de años de privaciones por el sitio a su ciudad; Un desfile de adolescentes flacas, no por al culto a una belleza anoréxica posmoderna, si no malnutridas por las condiciones de la guerra, desfilaron en traje de baño.

A la joven que ganó, una niña de 17 años, las costillas se le marcaban como consecuencia de la deficiente alimentación.
Un cuarteto de irlandeses gritones, compuso una canción sobre el tema; U2 como cualquier artista comprometido, no dejo pasar el suceso desapercibido y escribió una bella canción para que no se nos olvide la muerte, la desolación y la humillación de los pueblos, pero también para reconocer la valentía, el coraje, la pasión y el amor de los seres humanos.