Saturday, November 05, 2005

Resplandor del altiplano














?Dime cuantas ciudades
no has construido ya
por debajo del suelo?
Ah�, ocultas a la vista
de los dem�s,
quienes diariamente
les transitan por encima
sin percibirlas.
No obstante si existen,
en nuestra realidad
f�sica y palpable.
Pero solo t�,
conoces los caminos
tubulares subterr�neos
que aterrizan en estos
n�cleos arquitect�nicos.

Rebosantes de vidrios rotos,
redes anudadas de cables cibern�ticos
y antenas con sus respectivas
frecuencias electromagn�ticas.
Dichos espacios, se caracterizan
por la enorme cantidad
de templos que albergan
con diferentes significados.
Por ejemplo, en la metr�polis central
existen tres santuarios
muy singulares
y diferentes de los otros.
En uno, se venera a un �dolo de roca,
que mediante una simulada
posici�n de meditaci�n,
simboliza la historia natural
de los conceptos humanos.
En otro se adora una piedra,
cuyos minerales
cristalizados en prismas
geom�tricos y transparentes,
adquieren un significado matem�tico.
Y el �ltimo, rodea y protege
una figura infantil
con texturas pl�sticas.
Este, es el mas particular.

Sue?os de colores y sonidos, en dulces aromas y sabores.


Diego Alejandro Espinoza. 2005.



Esta pieza l�rica pertenece a un estudiante de la escuela donde yo soy docente; tuvo la atenci�n de obsequiarme una copia para poder subirla a este espacio, espero que todos los que la lean la disfruten tanto como yo.

Friday, November 04, 2005

Wednesday, November 02, 2005

Altazor (fragmento)















Trae un acento ant�poda de lejan�as que se acercan
Viene gondoleando la golondrina
Al horita?a de la montazonte
La violondrina y el goloncelo
Descolgada esta ma?ana de la lunala
Se acerca a todo galope
Ya viene viene la golondrina
Ya viene viene la golonfina
Ya viene la golontrina
Ya viene la goloncima
Viene la golonchina
Viene la golonclima
Ya viene la golonrima
Ya viene la golonrisa
La goloni?a
La golongira
La golonlira
La golonbrisa
La golonchilla
Ya viene la golond�a
Y la noche encoge sus u?as como el leopardo
Ya viene la golontrina
Que tiene un nido en cada uno de los dos calores
Como yo lo tengo en los cuatro horizontes
Viene la golonrisa
Y las olas se levantan en la punta de los pies
Viene la goloni?a
Y siente un vahido la cabeza de la monta?a
Viene la golongira (...)


Vicente Huidobro.

Octavio Paz gustaba de la obra de este poeta chileno, era tanta su admiraci�n por �l y lo pensaba tan inteligente que lo apodaba Vidente Huidobro. Es f�cil entender el por qu�.

Remordimiento

He cometido el peor de los pecados
que un hombre puede cometer. No he sido
feliz. Que los glaciares del olvido
me arrastren y me pierdan, despiadados.

Mis padres me engendraron para el juego
arriesgado y hermoso de la vida,
para la tierra, el agua, el aire, el fuego.
Los defraud�. No fui feliz. Cumplida

no fue su joven voluntad. Mi mente
se aplic� a las sim�tricas porf�as
del arte, que entreteje nader�as.

Me legaron valor. No fui valiente.
No me abandona. Siempre est� a mi lado
La sombra de haber sido un desdichado.


Frente al Mar

















Hiroshige. La Gran Ola de Kanagawa (1823-29).


1
?La ola no tiene forma?

En un instante se esculpe
y en otro se desmorona
en la que emerge, redonda.
Su movimiento es su forma.

2


Las olas se retiran
�ancas, espaldas, nucas�
pero vuelven las olas �
pechos, bocas, espumas�.

3

Muere de sed el mar.
Se retuerce, sin nadie,
en su lecho de rocas.
Muere de sed de aire.






Tuesday, November 01, 2005

Rosa Lee Parks





















Entrevista para la BBC.


Su decisi�n de no ceder el asiento en un autob�s segregado sigue inspirando a muchos alrededor del mundo.
?Imagin� que ese acto tendr�a tal impacto?

"Simplemente estaba cansada del maltrato".
No ten�a idea de que alguien se enterar�a de lo que me hab�a sucedido aquel d�a.
Ni siquiera ten�a certeza de que sobrevivir�a aquel d�a.
Simplemente estaba cansada del maltrato. El joven blanco que estaba de pie no hab�a pedido el asiento. Fue el conductor quien decidi� crear un problema.
Yo estaba sentada donde se supon�a que deb�a hacerlo. El conductor exigi� a cuatro personas negras que se pararan por una persona blanca que no hab�a pedido un asiento.
Simplemente sent� que no pod�a permitirme seguir siendo maltratada de esa manera.























El primero de Diciembre en Montgomery, Parks se neg� a obedecer al ch�fer de un autob�s p�blico, el cual quer�a obligarla a ceder su asiento a una persona de raza blanca. (las leyes de su pa?s la obligaban a hacerlo).
Fue encarcelada y multada con 14 dolares por su conducta acusada de haber perturbado el orden.

Parks se convirti� en un icono del movimiento de derechos civiles.

Algunos historiadores dudan la contribuci�n de Parks al movimiento de derechos civiles y el valor de negarse a ceder su asiento, otros han cuestionado la veracidad de algunos de los elementos argumentando elementos m�ticos.

Muchos relatos del supuesto delito de mala conducta de Parks la describen como una simple �costurera cansada�.
Sin embargo, Parks escribi? en su autobiograf�a My Life, "No es verdad que estuviera f�sicamente cansada sino �cansada (harta) de ceder.�























En 1994, Rosa Parks fue atacada en su hogar en Detroit por Joseph Skipper.
Skipper rob� un total de 53 d�lares estadounidenses.
El incidente caus� estupor en la naci�n cuando Parks confes� de haberle preguntado a Skipper antes de que le atacara �?Sabes qui�n soy yo?�
Skipper (tambi�n afroamericano) contest� que no sab�a quien era, pero tampoco le importaba.
























Parks muri� apaciblemente a los 92 a?os en su casa en Detroit.

Dato: Seg�n un sondeo de mediados de septiembre, seis de cada 10 personas de color acusan al gobierno de racismo debido a la lentitud con la que les lleg� la ayuda tras el hurac�n Katrina, mientras que s�lo 1 de cada 8 blancos piensa lo mismo.
Las cifras oficiales de Luisiana indican que 42% de los fallecidos debido al cicl�n eran afroamericanos, mientras que la comunidad negra representa s�lo el 32% de la poblaci�n estatal.



P.D. Insisto: Dios salve a norteamerica!

Monday, October 31, 2005

Oraci�















Para escribir el Padre Nuestro s�lo necesito mi lengua y tu sexo.
Am�n.

La Luna no se puede robar



















Un Maestro Zen viv�a la forma m�s simple de vida en un peque?a caba?a al pie de una monta?a.
Una noche, mientras estaba fuera, un ladr�n entr� a hurtadillas a la caba?a s�lo para encontrar que no hab�a nada para robar.
El Maestro Zen volvi� y lo encontr�.
"Has hecho un largo camino para visitarme", le dijo al extra?o, "y no deber�as regresar con las manos vac�as.
Por favor, toma mis ropas de regalo."
El ladr�n estaba asombrado, pero tom� las ropas y escap�.
El Maestro se sent� desnudo, observando la luna.
"Pobre hombre", murmur�.
"Hubiera querido darle esta hermosa luna."


An�nimo.

Argumentum Onthologicum














Cierro los ojos y te veo.
La visi�n dura un segundo o acaso menos;
No s� qu� de tu cuerpo vi.
?Desde qu� momento eres real? (desde que te pienso o desde que existes)?Es material o inmaterial tu presencia?

El problema involucra la existencia de Dios.
Si Dios existe, tu cuerpo es real,
porque Dios sabe cuanto vi.
Si Dios no existe, tu cuerpo es inmaterial,
porque nadie puede decirme que fue lo que vi.

En tal caso, vi tu cara, tu cuello, tus senos y tu espalda, (digamos),
pero no vi tu palidez, ni tu letra, el tono de tu latido, o tu olvido,
ni vi tu transparencia, tu bondad, ni tu se?or�o.

Vi un cuerpo, que respira, se agranda, se envejece, etc�tera.
Tu cuerpo entero es inconcebible por inmaterial y real;
Ergo, Dios existe.




Pablo Est�vez
(Fotograf�a de Guy Bourdin)

Friday, October 28, 2005

Cosas que Fascinan por ser Espantosas IV




















Sociedad del Anonimato



Sin duda es la sociedad moderna, donde parecen florecer tanto v�ctimas como asesinos para alimentar el drama del asesinato serial.
Desde siempre hemos encontramos oposiciones simb�licas, con los �otros� dirigidas por la religi�n, o los tab�es; lo que nos lleva a enfrentamientos de destrucci�n: �s� tu no eres como yo, te mato�.


La p�rdida de interacci�n social entre los individuos deval�a a la persona, lo �otro� es �una alteridad radical inasimilable, incomprensible e incluso impensable�.

Esto provoca que cada vez mas psic�patas reconozcan s�mbolos y objetos de entre la multitud que habita en las ciudades. Todos aquellos pordioseros, drogadictos y prostitutas forman el conjunto de "olvidados" del cual el asesino escoge a sus v�ctimas.

Es incluso el anonimato mismo, una causal para convertirse en asesino. Puesto que de ese modo el psic�pata busca salir de la mediocridad para alcanzar el estrellato.

Cometiendo los m�s s�rdidos cr�menes, un �nadie� se convierte en "alguien".

?Por qu� no trastoca tanto el asesinato en serie?


?Ser� porque nos recuerda nuestra natural inclinaci�n a depredar?

Las cuatro partes que componen Cosas que Fascinan por ser Espantosas son estractos de un ensayo que elabor� en 2001, cuando mi inter�s por el fen�meno del asesinato en serie estaba m�s marcado.

Cosas que Fascinan por ser Espantosas III



















Ciclos en el Asesinato en Serie


Joel Norris, estudioso del tema, establece seis fases en el ciclo del asesinato serial:

1. La fase del aura. Que es cuando el asesino comienza a perder contacto con la realidad.

2. La fase de la b�squeda. Cuando el asesino determina buscar a la v�ctima.

3. La fase de la caza. En este momento ya seleccion� a la infortunada v�ctima y ya va por ella.

4. La fase de la captura. Cuando finalmente la v�ctima cae en la trampa.

5. La fase del asesinato. O fase tot�mica, que es cuando el asesino llega a la c�spide en sus emociones.

6. La fase de la depresi�n. Finalmente llega la depresi�n tras haber cometido el asesinato.

Norris explica que cuando aparece la depresi�n, �sta desencadena el comienzo del ciclo de nueva cuenta (raz�n por la cual este fen�meno criminal es conocido como asesinato serial, porque existe un patr�n definido en serie).

Ted Bundy acept� que nunca logr� obtener lo que buscaba, siempre terminaba con un sentimiento de vac�o y soledad.
�sta es una breve descripci�n de lo que ocurre: "el asesino no hace mas que llevar a cabo una fantas�a de car�cter ritual; pero una vez sacrificada la v�ctima, la identidad que �sta ten�a dentro de la fantas�a del asesino se pierde.
La v�ctima ya no representa lo que el criminal pensaba en un principio. La imagen de la novia que le rechaz�, la chirriante voz de la odiada madre o la aplastante lejan�a del padre ausente: todo permanece en forma v�vida en la mente del asesino, a�n tras el asesinato. (en el caso de Bundy).
El crimen no borra o cambia el pasado, porque el asesino termina por odiarse m�s a s� mismo y el cl�max de unos momentos atr�s no logra compensar estos sentimientos."

La tortura y la muerte de la v�ctima no libera al psic�pata de su estigma, sino que revive su tragedia personal.


La v�ctima (el otro) vista por el psic�pata


Cuando est�n cazando a su "presa" el asesino no experimenta enojo o furia alguna. Por el contrario parece entrar en un transe.
Busca v�ctimas altamente idealizadas a las cuales avergonzar�, humillar� y destruir�. Degradando de este modo a la v�ctima, el psic�pata busca destruir al enemigo hostil que mora en su propia mente.

Hoy en Approved Magazine

Con Orbe Dub