Saturday, October 15, 2005

Hermandad





Soy hombre: duro poco
y es enorme la noche.
Pero miro hacia arriba:
Las estrellas escriben.
Sin entender
comprendo:
tambi�n soy escritura
y en este mismo instante
alguien me deletrea.
Una ves m�s Octavio Paz y su galaxia de palabras.

N�meros.....................

"Todo el mundo tiene dos progenitores, cuatro abuelos, ocho bisabuelos, 16 tatarabuelos, etc. Por cada generaci�n que retrocedemos, tendremos el doble de antepasados directos (...)
(...) Si, por ejemplo cada 25 a?os surge una nueva generaci�n, entonces 64 generaciones atr�s ser�n 64 X 25 = 1.600 a?os, es decir, justo antes de la ca�da del imperio romano.
De este modo, cada uno de los que ahora vivimos tendr�a en el a?o 400 unos 18,5 trillones de antepasados directos..., o as� parece.
Y eso sin hablar de los parientes colaterales.
Ahora bien, esa cifra supera con creces la poblaci�n de la Tierra en cualquier �poca; es muy superior incluso al n�mero acumulado de seres humanos nacidos a lo largo de toda la historia de nuestra especie.

Algo falla en nuestro c�lculo.
?Qu� es?
Bueno hemos supuesto que todos esos antepasados directos eran diferentes.

Sin embargo, no es �se el caso.
Un mismo antepasado se encuentra emparentado con nosotros por numerosas v�as diferentes. Nos hallamos vinculados de forma repetida y m�ltiple con cada uno de nuestros parientes, y much�simo m�s con los antepasados remotos.

(...) En cualquier caso las relaciones est�n tan claras:
Todos los habitantes de la tierra somos primos."



Fragmento del ma-ra-vi-llo-so libro: "Miles de Millones" de Carl Sagan, de quien ya he escrito en �ste blog.

Tuesday, October 11, 2005

Otro poema de los dones





























Gracias quiero dar al divino
laberinto de los efectos y de las causas
por la diversidad de las criaturas
que forman este singular universo,
Por la raz�n, que no cesar� de so?ar
con un plano del laberinto,
Por el rostro de Elena y la perseverancia de Ulises,
Por el amor, que nos deja ver a los otros
como los ve la divinidad,
Por el firme diamante y el agua suelta,
Por el �lgebra, palacio de precisos cristales,
Por las m�sticas monedas de �ngel Silesio,
Por Schopenhauer,
que acaso descifr� el universo,
Por el fulgor del fuego
que ning�n ser humano puede mirar sin un asombro antiguo,
Por la caoba, el cedro y el s�ndalo,
Por el pan y la sal,
Por el misterio de la rosa
que prodiga color y que no lo ve,
Por ciertas v�speras y d�as de 1955,
Por los duros troperos que en la llanura
arrean los animales y el alba,
Por la ma?ana en Montevideo,
Por el arte de la amistad,
Por el �ltimo d�a de S�crates,
Por las palabras que en un crep�sculo se dijeron
de una cruz a otra cruz,
Por aquel sue?o del Islam que abarco Mil noches y una noche,
Por aquel otro sue?o del infierno,
De la torre del fuego que purifica
Y de las esferas gloriosas,
Por Swedenborg,
que conversaba con los �ngeles en las calles de Londres,
Por los r�os secretos e inmemoriales
que convergen en m�,
Por el idioma que, hace siglos, habl� en Nortumbria,
Por la espada y el arpa de los sajones,
Por el mar, que es un desierto resplandeciente
Y una cifra de cosas que no sabemos
Y un epitafio de los vikings,
Por la m�sica verbal de Inglaterra,
Por la m�sica verbal de Alemania,
Por el oro, que relumbra en los versos,
Por el �pico invierno,
Por el nombre de un libro que no he le�do: Gesta Dei per Francos,
Por Verlaine, inocente como los p�jaros,
Por el prisma de cristal y la pesa de bronce,
Por las rayas del tigre,
Por las altas torres de San Francisco y de la isla de Manhattan,
Por la ma?ana en Texas,
Por aquel sevillano que redact� la Ep�stola Moral
y cuyo nombre, como �l hubiera preferido, ignoramos,
Por S�neca y Lucano, de C�rdoba,
que antes del espa?ol escribieron toda la literatura espa?ola,
Por el geom�trico y bizarro ajedrez,
Por la tortuga de Zen�n y el mapa de Royce,
Por el olor medicinal de los eucaliptos,
Por el lenguaje, que puede simular la sabidur�a,
Por el olvido, que anula o modifica el pasado,
Por la costumbre,
que nos repite y nos confirma como un espejo,
Por la ma?ana, que nos depara la ilusi�n de un principio,
Por la noche, su tiniebla y su astronom�a.
Por el valor y la felicidad de los otros,
Por la patria, sentida en los jazmines
o en una vieja espada,
Por Whitman y Francisco de As�s, que ya escribieron el poema,
Por el hecho de que el poema es inagotable
y se confunde con la suma de las criaturas
y no llegar� jam�s al �ltimo verso
y var�a seg�n los hombres,
Por Frances Haslam, que pidi� perd�n a sus hijos
por morir tan despacio,
Por los minutos que preceden al sue?o,
Por el sue?o y la muerte,
Esos dos tesoros ocultos,
Por los �ntimos dones que no enumero,
Por la m�sica, misteriosa forma del tiempo.


De �El otro, el mismo�


Borges, ?Qui�n mas?

Tl�n, Uqbar, Orbis Tertius





























(...) Las cosas se duplican en Tl�n; propenden asimismo a borrarse y a perder los detalles cuando los olvida la gente.
Es cl�sico el ejemplo de un umbral que perdur� mientras lo visitaba un mendigo y que se perdi� de vista a su muerte.
A veces unos p�jaros, un caballo, han salvado las ruinas de un anfiteatro.




Otra ves Borges, aqu� con la creaci�n de un mundo dentro de otro mundo, Dios mio!
Lo anterior es un fragmento de su obra monumental Tl�n, Uqbar, Orbis Tertius.

Cerrando C�rculos























El 8 de junio de 1972, un avi�n de Vietnam del Sur (con financiamiento norteamericano) bombarde� con napalm la poblaci�n de Trang Bang.
All� se encontraba Kim Phuc, una ni?a de 9 a?os, con su familia.
V�ctima del bombardeo y con su ropa en llamas, la ni?a corri� fuera de la poblaci�n.
En ese momento, el fot�grafo Nic Ut registr� la imagen.
Luego, Nic Ut la llevar�a al hospital.


"Me vi rodeada de fuego, estaba por todas partes. Sent� el fuego en mi brazo izquierdo. Recuerdo que pens�, ?oh, no! ?tengo quemaduras, ya no ser� normal! "

Treinta a?os despu�s de la guerra, 58.000 estadounidenses y 2 millones de vietnamitas muertos, Kim declara:

"Vivimos miedo, desesperaci�n y sufrimiento. Treinta a?os despu�s hay mucho por hacer, pero veo a la nueva generaci�n y creo que nos espera un futuro maravilloso".




















Kim Phuc tiene hoy 38 a?os y vive en Canad� con su esposo e hijos.


P.D. Dios salve a norteamerica!

Monday, October 10, 2005

Prerrafaelistas













Ofelia es un personaje de Shakespeare; es la representaci�n de la locura o el delirio.
Ofelia es hija de Polonio, que pierde la raz�n por causa del amor y de la muerte.
Aqu� una pintura de Millais y un poema de Rimbaud tratando el tema:


En la onda calma y negra do duermen las estrellas
la blanca Ofelia flota como una flor de lis;
flota muy lentamente, tendida en largos velos...
Se escucha por el bosque, lejano, alg�n clar�n.

Ya hace m�s de mil a?os que la infeliz Ofelia
sobre las negras aguas, fantasma blanco, va.
Ya hace m�s de mil a?os que su dulce locura
murmura su romance al viento vesperal.



P.D. Que viva el arte!

Cosas que Estremecen el Coraz�























Cuando un eclipse revela miedos y sentimientos at�vicos que ten�amos enterrados en lo m�s profundo del alma de nuestra especie.

Sunday, October 09, 2005

Lenguaje


















Por ti, mi lenguaje deviene entre la ternura y el espanto.

Saturday, October 08, 2005

Olvido


















?Qu� cosa es el olvido?
Un estado de cosas donde no hay cosas.

Wednesday, October 05, 2005

Lista de Cosas que no tienen Comparaci�













Un joven disc�pulo que aprende atento de su maestro en la Universidad.

Un ni?o que lee en una biblioteca llena de miles de libros.

Un pintor anciano que sonrie porque ve la ense?anza aplicada en su joven alumno.

Cuando uno se siente celoso por la acci�n de una amante y posteriormente, ella hace algo, con lo cual uno se da cuenta de que los celos no ten�an fundamento.

Cuando uno entiende, por fin, un concepto muy dif�cil.

Cuando uno se da cuenta del lugar que ocupamos en el Cosmos, es algo que no se puede comparar.

Cuando uno mira por vez primera a trav�s de un telescopio

Sunday, October 02, 2005

Piedra de Toque














Ay�dame a existir
Ay�date a existir
Oh inexistente por la que existo
Oh presentida que me presiente
So?ada que me sue?a
Aparecida desvanecida
Ven vuela adviene despierta
Rompe diques avanza
Maleza de blancuras
Marea de armas blancas
Mar sin brida galopando en la noche
Estrella en pie
Esplendor que te clavas en el pecho
(Canta herida ci�rrate boca)
Aparece
Hoja en blanco tatuada de oto?o
bello astro de pausados movimientos de tigre
Perezoso rel�mpago
�guila fija parpadeante
Cae pluma flecha enagalanada cae
Da al fin la hora del encuentro
Reloj de Sangre
Piedra de toque de esta vida.


Octavio Paz



P. D. Maravilloso!!!!

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Con Orbe Dub